En nuestra asociación creemos que la sensibilización y la educación son fundamentales para construir una sociedad más empática y consciente. Por eso, esta semana desarrollamos en el Colegio Hogar de Santa Margarita la actividad “Ponte en mi lugar”, dirigida al alumnado de 6º de Primaria.
La iniciativa se llevó a cabo con tres grupos de estudiantes de 11 años, formados por alrededor de 25 alumnos y alumnas cada uno, en sesiones de 50 minutos. Durante la actividad, los niños y niñas pudieron acercarse, de una forma práctica y vivencial, a algunas de las dificultades que pueden experimentar las personas con enfermedad de Parkinson en su día a día.
A través de diferentes puestos dinámicos guiados por profesionales de nuestra asociación, el alumnado participó en ejercicios diseñados para fomentar la empatía y la comprensión de síntomas relacionados con el movimiento, el equilibrio, la coordinación o el habla.
Los puestos de la actividad
Cada una de las dinámicas permitía experimentar una situación concreta vinculada al Parkinson:
- Guantes con lentejas, para trabajar la dificultad en la motricidad fina y comprobar cómo tareas aparentemente sencillas pueden complicarse.
- Balancín, centrado en el equilibrio y en el papel de las personas cuidadoras como apoyo fundamental.
- Bayeta en los pies, para experimentar las dificultades relacionadas con la marcha y el desplazamiento.
- Depresores en la boca, con el objetivo de comprender cómo pueden afectar los problemas del habla y la comunicación.
- Theraband, para representar la rigidez muscular y las alteraciones posturales que muchas personas con Parkinson experimentan.
Además de las dinámicas prácticas, aprovechamos el encuentro para acercar al alumnado el trabajo de los distintos profesionales que forman parte de nuestra entidad. Hablamos sobre qué hace un fisioterapeuta, cuál es la labor de un logopeda y cómo trabajamos desde la asociación para mejorar la calidad de vida de las personas con Parkinson y de sus familias.
Uno de los momentos más especiales de la jornada fue la participación de Lito, usuario de nuestra asociación, que compartió su experiencia personal tras 20 años conviviendo con el Parkinson. Su testimonio permitió al alumnado escuchar, preguntar y comprender la enfermedad desde una perspectiva cercana, humana y real.
Este tipo de actividades no solo ayudan a visibilizar el Parkinson, sino que también fomentan valores tan importantes como la empatía, el respeto y la comprensión desde edades tempranas.
Queremos agradecer al Colegio Hogar de Santa Margarita su acogida, interés e implicación en esta experiencia tan enriquecedora. Seguiremos trabajando para acercar la realidad del Parkinson a la sociedad y crear espacios de aprendizaje y sensibilización que nos ayuden a construir una comunidad más consciente y solidaria.







