Día Mundial del Párkinson: la segunda enfermedad neurodegenerativa y una de las más desconocidas

  • La incomprensión impacta en la cotidianidad y las relaciones: bloqueos físicos, alteraciones en la voz o la expresión facial se malinterpretan, generando juicio, impaciencia y aislamiento social
  • La FEP, junto al movimiento asociativo párkinson, impulsa una campaña de sensibilización para visibilizar el estigma cotidiano, denunciar situaciones discriminatorias y fomentar una sociedad más empática

Con motivo del Día Mundial del Párkinson, que se celebra el 11 de abril, la Asociación Párkinson Galicia-A Coruña se suma a la campaña “No soy Párkinson”, impulsada por la Federación Española de Párkinson (FEP), una iniciativa de sensibilización que busca visibilizar el estigma cotidiano, denunciar situaciones discriminatorias y fomentar una sociedad más empática y comprensiva.

En España, más de 160.000 personas viven con párkinson, una cifra equivalente al 63% de la población del municipio de A Coruña. Muchas de ellas no solo afrontan los retos de una enfermedad crónica y neurodegenerativa, sino también situaciones que las hacen sentirse cuestionadas, invisibilizadas o tratadas como si hubieran perdido autonomía.

Desde Parkinson Galicia-Coruña, entidad integrada en el movimiento asociativo, subrayan la importancia de este mensaje también en el contexto gallego, donde se estima que alrededor de 13.000 personas conviven con párkinson, aunque no existe una cifra exacta. “La campaña ‘No soy Párkinson’ refleja una realidad que vemos cada día: la enfermedad no define a la persona, pero el desconocimiento sí condiciona cómo se la trata”, señala la directora de la entidad gallega, Mila Oreiro.

El párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente tras el alzhéimer, sin embargo, una de las más desconocidas. A menudo se simplifica bajo la imagen errónea de “una persona mayor que tiembla”, cuando la realidad es mucho más compleja: 1 de cada 4 personas diagnosticadas tiene menos de 50 años y convive con una amplia variedad de síntomas motores y no motores.

El párkinson no es solo temblor. También implica lentitud, rigidez, bloqueos, alteraciones en la voz o en la expresión facial, así como síntomas no visibles como ansiedad, depresión, fatiga o dificultades cognitivas. Estas manifestaciones suelen malinterpretarse y generan juicios, impaciencia o desconfianza en espacios públicos, sociales y laborales.

“Se discrimina cuando se duda de la capacidad de una persona por cómo se mueve o se expresa, y cuando el diagnóstico pesa más que su trayectoria profesional o su experiencia”, explica la directora de la Asociación Párkinson Galicia-Coruña, en línea con el mensaje de la campaña estatal.

Asimismo, desde la entidad se pone el foco en la importancia de llegar a las zonas rurales, donde el acceso a recursos especializados es más limitado y el aislamiento social puede ser mayor. “Vivir con párkinson en el rural supone una dificultad añadida. Garantizar la atención de proximidad y la igualdad de oportunidades es clave para que nadie quede atrás”, destaca Oreiro.

En este Día Mundial del Párkinson,el movimiento asociativo es un pilar para mejorar la calidad de vida de las personas. Las asociaciones no son solo espacios de encuentro, sino auténticos centros terapéuticos integrales, donde se aborda la enfermedad de forma interdisciplinar y se acompaña tanto a la persona como a su entorno familiar.

Informar, comprender y respetar son herramientas imprescindibles para eliminar barreras y avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva. “Cuando la sociedad entiende qué es el párkinson, el rechazo desaparece”, señalan desde la asociación.

Scroll al inicio